<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-11303651</atom:id><lastBuildDate>Mon, 27 Jul 2009 23:55:03 +0000</lastBuildDate><title>Migajas (en el fondo del tarro)</title><description></description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Faivel)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>92</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-5465738414755456759</guid><pubDate>Wed, 01 Apr 2009 18:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-01T15:23:27.554-03:00</atom:updated><title>Alfonsín</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Cada vez que “La República Perdida” llega a su final me encuentra con los ojos húmedos; la imagen de una 9 de Julio tan llena como nunca lo hubo estado, ni antes ni después, me provoca tantas emociones que podría unirlas en un hilo hasta formar un rosario, es que yo estuve allí, yo fui uno de esa multitud que vivaba apasionado ante cada línea del preámbulo. Tenía 15 años, una edad en la que se comparten ingenuidades de la niñez remolona con valentías de la juventud por venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, Alfonso, nos equivocamos cuando creímos que con la democracia se iba a comer, a curar, a estudiar… pero apostamos todo a ello, nos jugamos el cuero a que esa democracia fuera la solución y les explicamos, como nadie más en ningún otro lado, a los que nos la habían quitado que ya no iban a tener otra oportunidad. No quisimos ser primer mundo, no nos interesaba llegar a un sitio adonde nadie nos quería, nuestro lugar estaba al lado de los pares, de tantos países tercermundistas que, como nosotros, querían hacer su historia desde la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después me alejé, no nos entendíamos demasiado, me fui buscando los disensos que necesitaba para sobrevivir a la repulsiva década de los 90 y ya desde lejos, no pude comprender por qué aceptaste pactar con aquel que representó una de las mayores antinomias a tus propios valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de las distancias nunca dejé de escucharte de tanto en tanto y, cuando el tiempo comenzó a regalarme la comprensión de la adultez, entendí muchas de aquellas cosas que el ímpetu juvenil me ensordecía, no todas, claro, pero estuvo bien así porque supe que tus aciertos y errores habían sido hechos con la mayor de las convicciones de que era lo correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu muerte me llega en un momento especial, me encuentra semiabatido por una crisis que mis 40 años no saben soportar, me descubre al borde de un final al que probablemente le falte mucho pero que se siente tan cercano que se lo puede oler, me percibe contando frustraciones como si el tiempo se hubiese terminado y sintiendo que los destinos son imposibles de modificar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche, tu recuerdo repetido en tantas imágenes de televisión, me llevó otra vez hacia aquella "9 de Julio" y me hizo recorrer la historia hasta aquí, entonces, empecé a sentir que todavía queda, ME quedan, por andar un montón de utopías en las que, sin dudas, tu recuerdo será una buena guía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en ese viaje al pasado, y en esas imágenes de tanta gente entristecida por tu ausencia, tengo hoy más ganas que nunca de decirte, Raúl, querido, que el pueblo final y definitivamente, está contigo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-5465738414755456759?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2009/04/alfonsin.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-5060258036287901924</guid><pubDate>Wed, 18 Mar 2009 19:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-03-18T16:56:43.401-03:00</atom:updated><title>A mi hija (10)</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Me da bronca no recordar todos los detalles con la claridad que quisiera, me gustaría contarte de los olores que se formaban entre la mezcla de las flores, los papeles de regalo y los bombones con las gasas y alcoholes del sanatorio o los colores de las paredes de aquella habitación o el paisaje que se veía desde la ventana, pero mi memoria se ha vuelto cada vez más mezquina. Sin embargo, hay cosas que sí han salido victoriosas a la erosión del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calidez de la noche del 17 de marzo te descubrió rasgando y pateando hasta romper la bolsa en la que habías permanecido tantos meses dentro de tu Madre. Sin sustos ni prisas, aunque con las sábanas mojadas, averiguamos dónde teníamos que ir a decorar el pesebre. No fue fácil encontrar tu sitio ya que esa noche, anticipando tu llegada, tantos niños quisieron nacer como vos, finalmente llegamos al Mater Dei con más promesas que espacio mientras yo sonreía sabiendo que poco más de 30 años atrás en ese mismo lugar, pero con distinto nombre, era yo quien insistía en salir de una panzota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche se hizo larga, vos te resistías a abandonar a tu Mamá, con el corazón bailando apresuradamente y yo, sentado en una incómoda silla de madera en la sala de preparto, empecé a sentir que los párpados eran pesados telones de teatro, insostenibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, cuando parecía que los cerrojos de las puertas habían caído, me vestí de gala con un delantal celeste y una cofia a tono. Mi cuerpo era una alquimia de miedos y ansiedades pero deseaba estar allí cuando llegaras. Quería ver ocurrir el momento más anhelado, deseaba sentir el paso de ese instante preciso en que mi vida comenzaba a realizarse, a perdurar, a existir. Preparé mis oídos para el exacto segundo en que a través de un pequeño grito, mi voz empezaba a tener eco. Pero no fue posible, tu corazón, acaso emocionado por percibir todo aquello, se desató y tuve que salir de la sala que se transformó en quirófano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde detrás de una puerta me enteré que naciste, alguien que salía del quirófano a las apuradas se compadeció de mi cara deshecha para decirme que todo había salido bien. Durante los minutos anteriores, tan extensos ellos, había escuchado infinidad de ruidos (a los que interpreté de todas formas posibles) como siempre ocurre cuando uno se encuentra a oscuras. Poco o mucho mas tarde depende quién maneje el reloj de arena, apareciste envuelta en un manto que tenía varias veces tu tamaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Chiquita, muy chiquita, arrugada como una abuela centenaria y húmeda como una lágrima retenida, te vi pasar y me descubrí a mi mismo envuelto en sueños de recién nacido.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mañana del 18 de marzo de 1999 un verano en retirada todavía deseaba mostrarse cálido pero para mí eso carecía de valor porque fue allí cuando la temperatura empezó a medirse por el calor de tu cuerpo que un rato después resposaba sobre mi pecho desnudo robándose todo su contenido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-5060258036287901924?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2009/03/mi-hija-10.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-6141705582843077317</guid><pubDate>Fri, 24 Oct 2008 19:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-24T17:43:35.172-02:00</atom:updated><title>Reencuentros</title><description>&lt;div align="justify"&gt;El hallazgo no se mostró, en sus primeras ropas, tal como lo veo ahora y no es porque no fuera siempre así, sino porque cuando la primera piedra empieza a rodar, son pocos los que saben ver el alud al final de la ladera y, claramente, no soy yo uno de esos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que en aquellos tiempos, mientras la sociedad comenzaba a inundarse de la frivolidad de los ’90, pasaban en mi vida muchas más cosas de las que guardo en la memoria; pero tan solo consigo recrearlas apenas como un conjunto de slices dispersos y algo borrosos que van apareciendo despacio, mientras la pared que tengo delante de mí se va trasparentando como si quisiera acercarme a los recuerdos perdidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas diapositivas, descubro a un &lt;em&gt;pibito de veinte años&lt;/em&gt; en su tercer intento de estudiar una carrera universitaria (mucho más adelante en el tiempo, los intentos fallidos tendrían el color del fracaso, pero en esa época, eran, apenas una anécdota graciosa), había, junto a mí, un grupo de gente, un lugar de pertenencia (un sitio tan intangible como común a todos), un bar con cáscaras de maní en el suelo, juegos de puntos y cruces, generalas que hacían honor a su rango, y un estar juntos que significaba estar bien. Mientras imagino esos retazos de película censurada, me invade la sensación de que en tantos de esos flashes fui feliz, inconsciente e irresponsablemente feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero detener por unos segundos el relato aquí como para que ese feliz suene con eco, porque lo merece; tengo la fortuna de que encuentro muchos momentos en mi vida en que puedo usar esa palabra, hoy mismo, si se quiere, y sin embargo no creo haberlo disfrutado tanto mientras sucedía, en fin...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo aquello se interrumpió sin que hubiese un momento, ni una razón; nos atravesó el tiempo y construyó surcos en el que cada cual enredó o desenredó su propio cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo con quienes mantuve esporádicos contactos, pero terminaron tropezándose con olvidos circunstanciales que acabaron por hacerlos desvanecer hasta que ya no hubo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y llegó Facebook que, como dice Caro, intenta unir lo que llevó mucho tiempo desprender, y allí estaba ese pasado que me guiñaba un ojo con aires de modernidad mientras me revelaba a dos de esas viejas amigas a las que pude haber olvidado pero que jamás dejé de querer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría saber qué pasó con ellas, qué fue y qué es de sus vidas y me tomaré mucho tiempo para escucharlas. Pero antes, quisiera que ellas me cuenten quién era yo, quién era aquel sobre el que pocos recuerdos me quedan que usaba esta misma piel y comparte recuerdos difusos con el que soy ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque como le dije a una de ellas por Messenger, nosotros, al revés de los dibujos, comenzamos hechos con trazo fino y poco a poco nos vamos convirtiendo en bocetos hechos a mano alzada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-6141705582843077317?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2008/10/reencuentros.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115897828108456978</guid><pubDate>Sat, 23 Sep 2006 02:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-09-22T23:24:41.110-03:00</atom:updated><title>Las tres muertes de mi Abuela</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Mi Abuela murió tres veces, o quizás más, no sé, pero puedo dar fe de tres de ellas, cada una tan triste como solo una despedida puede ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que suena extraño esto de que una persona pueda morir varias veces, pero no lo es para mí, creo que durante la vida ocurren cosas que hacen que sintamos que a partir de ese momento otra historia es la que empieza. Hechos superfluos o profundos; gestados con la paciencia de una araña al hacer su tela o con la velocidad de una caída de párpados, pero en todas las ocasiones resultan de extremada importancia para quien los vive y se deja morir o pelea sin éxito hasta caer rendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera de las muertes de mi Abuela ocurrió hace veinticinco años y aunque yo era muy pequeño como para contar con exactitud cómo se sucedieron los hechos, intentaré relatar algo de aquello que se mantuvo abrazado a mi memoria hasta que le crecieron las uñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba en el comedor diario de la casa de mi Abuela un par de días después de que mi Abuelo había fallecido, es posible que hubiese más gente con nosotros, pero no lo recuerdo, de modo que prefiero pensar que estábamos solos. Ella sostenía su pena de la mejor manera que podía (aunque esto no fuese más que con hilos de algodón) cuando sonó el timbre. No era riesgoso que un chico abriera las puertas en aquel pueblo y en aquellos tiempos, y, además, en mi condición de nieto mayor, tenía ciertas prerrogativas ganadas, de manera que fui hacia la puerta y la abrí. Entró alguien que tampoco podría decir si era familiar lejano o amigo, que venía a expresar sus condolencias. Mi Abuela se había quedado a mitad del pasillo atenta a lo que sucedía a su alrededor como siempre y al ver al visitante aceleró el paso hasta alcanzarlo en un abrazo en el que se deshizo en un llanto desconsolado y, aún comprendiendo la pena, me sobresalté con el hecho. No es bueno que los niños vean llorar a los mayores, aunque tampoco lo sea que los sentimientos se oculten, pero un adulto llorando, para un niño es poco menos que el derrumbe de una montaña y algo así debe haberme pasado en aquel momento. Pudieron haber otras tantas señales, pero aquella es la que he guardado como para describir la primera de las muertes de mi Abuela. La muerte a aquella vida que había llevado a cabo de a dos y que se transformó en una soledad sin aviso previo que ni hijos, ni nietos, ni los bisnietos que llegarían más adelante lograron llenar porque otro es el espacio que les tocaba ocupar a ellos en el corazón compungido de esa dama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa primera muerte fue, quizás, la más desgarradora de las tres para mi propia Abuela, las otras se encargaban de afectar más a quienes estaban al lado de ella que a ella misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diferente, triste de a ratos, la nueva vida comenzó a llevarse a cabo; la casa en la que vivía, todavía prolija, ya no tenía el brillo de antes (quizás como muestra de esa tristeza residual) y muchas cosas se fueron perdiendo, la planta de lima se secó igual que la parra y el auto que mi abuelo apenas si usaba para dar una vuelta, terminó en el campo. Nada de esto estuvo mal, pero es claro que no hubiese ocurrido en la vida anterior de mi Abuela, esa que se vivía de a dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nietos se hicieron grandes y los bisnietos habían empezado a llorar y mojar pañales cuando llegó la segunda muerte. Esta no fue tan repentina como hubo sido la primera, mas bien se produjo por una serie de deterioros permanentes y velorios prematuros aunque sí es cierto que el primer hecho ocurrió de forma totalmente imprevista. Una vena en la cabeza no cedió a la presión y transformó a una mujer vital, siempre joven y elegante, en una anciana. El habla no estaba bien y apenas si podía caminar y, sin embargo, con el tesón que muchas veces había mostrado, salió adelante hasta quedar casi como nueva. A pesar de ello había cambiado, se la notaba diferente, con ganas de aprovechar cada instante sabiendo que los finales habían estado a la vuelta de la esquina. La casa siguió deteriorándose y lo que antes eran plantas ahora eran arbustos, la tierra se salía de los canteros y trastos viejos se herrumbraban en el fondo al que ya nadie iba. A aquella venita la siguieron otras y cada vez la recuperación era más difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los últimos años de ésta tercera vida los pasó postrada, dejando de conocer y comprender a quienes se acercaban y con la familia reuniéndose seguido ante cada accidente temiendo que fuera la última vez. Aún en la inconsciencia, su tesón seguía inquebrantable y transcurrieron varios años hasta que llego un día en que la tercera muerte, la definitiva, batió palmas frente a su puerta como demostrando que aún los gigantes pueden caer derrotados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace hoy un año de esa tercera muerte. Esa que lamenté más por aquellos que estaban sufriendo que por ella misma, que sin dudas hubiese merecido permanecer en esa eterna lucidez que un rato antes del final había cerrado los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La suerte que tenemos quienes creemos que existe una sala para visitar después de la última puerta es que podemos imaginarla de la forma que más agraciada nos resulte y entonces yo sé que hoy, como si fuese un extraño carrusel sin tiempo, ella ha recuperado aquella primera vida que tan feliz la hizo y en alguna parte los frascos se han vuelto a llenar de dulce, los zapallos están nuevamente almibarados, el pescado que trae mi abuelo tienen otra vez quien los cocine y Ella sigue atenta a todo lo que sucede a su alrededor esperando quien la visite nuevamente para poder preguntarle una y mil veces “¿no querés que te prepare un churrasquito?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quiero Abuela.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115897828108456978?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/09/las-tres-muertes-de-mi-abuela.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115630498543548231</guid><pubDate>Wed, 23 Aug 2006 03:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-08-23T00:49:45.446-03:00</atom:updated><title>38</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Está empezando mi cumpleaños, es la trigésimo octava vez que esto sucede y la memoria no me deja recordar buena parte de ellos. Es extraño, uno se acuerda de tantas cosas flasheadas, sueltas, sin hilo y esos momentos que en cada año han sido especiales se me escapan como si fuesen un montón de aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un aniversario tranquilo, de estar bien sin euforia, y por más que la tranquilidad sea ese límite impreciso entre el bienestar y el aburrimiento, no puedo ponerme demasiado pretencioso. Después de lo malamente tormentosos que han sido los últimos años, que éste me encuentre tranquilo es más de lo que podía esperar trescientos y pico de días atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que pronto habré logrado la entereza suficiente como para poder empezar a construir sueños nuevos o retomar aquellos que quedaron incompletos. No podría precisar cuales son, pero soy demasiado inquieto como para quedarme en un lugar una vez que los pozos han sido tapados. Es probable que eso me aleje de este sitio, si es que no me he ido ya, pero aunque eso me genere muchos temores, que carezca de certezas y que en algunos momentos piense que será tan sólo un recreo, creo que todas las cosas deben concluir antes de que el cansancio o el aburrimiento las empañe y quizás eso ya haya empezado a pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es algo que vaya a ocurrir ahora. No. Hoy es mi cumpleaños y ni la tranquilidad, ni las reflexiones acerca del porvenir, van a lograr ocultar la sonrisa franca, de ojos y boca, con que siempre lo vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aún cuando aquella memoria débil me impida, dentro de un tiempo, recordarlo con exactitud, seré feliz este día como lo he sido en cada uno de los treinta y siente que me ha tocado festejar hasta ahora; es que son momentos en que el cariño se viste con todas sus ropas para encantarme desde el primer minuto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Como dije el año pasado, yo creo que mi cumpleaños termina el día en que la última persona que tenga ganas haya saludado, de modo que cuando lean esto será el día preciso.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115630498543548231?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/08/38.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115569694943388583</guid><pubDate>Wed, 16 Aug 2006 03:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-08-15T23:58:08.586-03:00</atom:updated><title>Amores de ultramar</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Un barco que navega escorado nunca me ha resultado una buena imagen, es cierto que a veces sugiere algún tipo de aventura pero esto sólo ocurre si uno lo mira desde abajo. El barco escorado siempre está naufragando, estira su final, pierde su carga y sus tripulantes se ven diminutos en el esfuerzo de ponerlo en pié. El barco escorado ha perdido todo su garbo, ha abandonado la elegancia felina de su deslizar, se ha ahogado en sus aires triunfantes y no regala mas que pena de verlo arrodillado mientras el agua y el viento juegan al piedra, papel y tijera para saber quién se queda con el trofeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchas ocasiones el barco remonta la dificultad, pero eso es otra historia, es contar el cuento una vez que se conoce el final y nada tiene que ver con ese estado en que se lo vio suplicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces tengo la sensación de que si &lt;strong&gt;Ella&lt;/strong&gt; no estuviese a mi lado yo sería un poco como ese barco que navega escorado, que no tendría opción de pensar en un futuro porque me pasaría el tiempo tratando de ponerme a flote. Creo que si puedo mostrar algún tipo de porte agradable es porque es &lt;strong&gt;Ella&lt;/strong&gt; quien genera el contrapeso necesario para que el equilibrio sea el preciso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser que de vez en cuando discutamos por quién lleva el timón (en realidad siempre es ella), porque a veces uno quiere estar en popa y el otro en proa o porque no nos ponemos de acuerdo sobre cuál es la vela que el tiempo está pidiendo; pero nunca tuve duda alguna de que si estoy navegando hacia algún lugar es porque &lt;strong&gt;Ella&lt;/strong&gt; me enseñó a leer la hoja de ruta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ella&lt;/strong&gt;, la mujer que amo, que hoy cumple años.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115569694943388583?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/08/amores-de-ultramar.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115475081132912274</guid><pubDate>Sat, 05 Aug 2006 03:49:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-08-05T01:06:51.343-03:00</atom:updated><title>La Vieja, un año después</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Supongo que todavía arrastraba el olor de su pueblo cuando llegó a la gran ciudad para tutearse con el futuro. Atrás había quedado una adolescencia llevada a empujones, un colegio que de aburrida lo terminó un año antes por esa costumbre de vivir apurada, una familia para extrañar y un novio que destejía su historia en La Plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La recibió una pensión y el desafío de andar sola en un universo tan grande que a cualquiera hubiese acobardado. Ella levantó la cabeza con altivez, porque de ese modo se encaran los desafíos atemorizantes, mientras rastreaba las huellas de su nuevo entorno y no le llevó mucho tiempo conocer los secretos de cada uno de los adoquines que se atrevía a ponerse bajo su suela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Ella seguía empujando, la historia empezaba a tomar forma, aquel novio llegó para casarse, cuatro hijos golpearon a la puerta, una nueva profesional bajaba las escalinatas de la Facultad de Derecho y las puertas de la casa soñada finalmente se abrieron. Nada de eso costó poco esfuerzo pero el asunto era empujar y así lo hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy ya cuenta con cuatro nietos, sus hijos hicieron su camino y su historia se puede ver con papel de regalo y moño, sin embargo, mientras cumple 65 años, Ella sigue apurada como si todavía no hubiese llegado a ningún lado, como si esa Buenos Aires de tranvías que la recibió, aún la estuviera desafiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque uno a veces quisiera que se tome las vacaciones que nunca pudo disfrutar, ella no va a parar, y en el fondo me parece bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;strong&gt;Feliz Cumple Ma!&lt;/strong&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;: Me gustó más lo que escribí el año pasado, pero el saber que Ella se iba a asomar a ésta ventana para espiar las novedades, me impidió poner exclusivamente un link a &lt;a href="http://migajasenelfondo.blogspot.com/2005/08/la-vieja.html"&gt;ese post&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, hoy también cumple &lt;a href="http://littlejohanne.blogspot.com/"&gt;Joha&lt;/a&gt;. &lt;strong&gt;Felicidades Little Lady&lt;/strong&gt;.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115475081132912274?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/08/la-vieja-un-ao-despus.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115405778500420863</guid><pubDate>Fri, 28 Jul 2006 03:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-07-28T00:36:25.016-03:00</atom:updated><title>Pensares</title><description>&lt;div align="justify"&gt;A veces pienso que ya me fui, que me desdibujé, que me borré con el codo o que la tinta que debía escribirme se quedó en las puntas de mis dedos sin llegar al papel. Que el guión de mi película se ha transformado en un punto y coma y que no hubo ni siquiera una carta que me saludara agitando las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ocasiones creo estar dando un largo rodeo para llegar hasta mí y sé que es porque no me voy a encontrar cuando golpee a mi puerta, entonces desato un bostezo que se ahoga en una nariz arrugada y levanto los hombros como si no terminara de comprender lo que nunca me llegué a preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es como si hubiese llegado al descanso de una escalera desde donde el pasado y el futuro resultan tan empinados que cualquier movimiento parece inconveniente, entonces temo haberme construido sobre flores de panadero que se muestran tanto más cómodas para estar echado que para caminar sobre ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el tiempo se detiene sin razón aparente, es atractivo escuchar nuestro propio eco; pero el silencio es tan ancho que no consigo hallar una palabra que resulte interesante de decir. Ni siquiera se me ocurre aplaudir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando todo eso me sucede, misteriosamente descubro un espejo que me devuelve como siempre, que me refleja tal y como era esperado, sentado conversando, conmigo y mis pensares.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115405778500420863?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/07/pensares.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115341040737505549</guid><pubDate>Thu, 20 Jul 2006 15:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-07-21T00:56:35.780-03:00</atom:updated><title>Amigos</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Hubo un día que llegó como un insulto, el hartazgo había alcanzado su posición más angosta y una pared golpeteaba persistentemente mi cara abollada. Sin tomar demasiada conciencia de mi ahogo y agotado de que el oxígeno me impidiera respirar le puse una nariz de payaso a mi futuro ajado y decidí reírme o sonreír al menos que en ese momento sonaba a carcajadas. Si todas las puertas conducen hacia algún lado, todos los picaportes tienen detrás una puerta; quizás por eso y sin saber hacia adonde me dirigía tomé con todas mis fuerzas esa salida y deposité allí el resto que me quedaba. Las apuestas desesperadas no suelen tener éxito, pero ésta vez iba a descubrir un mundo que nunca hubiese podido formar parte de mi fantasía, era sencillamente inimaginable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He sido una persona afortunada al cruzar ese umbral, aunque no desearía, ni por un instante, volver a estar en aquella situación que me deposito, casi a empujones en éste sitio. Y menos hoy, que sé que a aquel lejano presente, todavía le esperaba un futuro mucho peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo cierto es que ese día se encendió un pequeña lámpara, débil, lejana, que si bien no alumbraba demasiado, al menos servía para encontrarla en momentos y lugares en que nada parecía verse. Esto era reconfortante de a ratos y, poco a poco, esos momentos fueron haciéndose más y más llenos y necesarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto que he contado conformaba la madeja de sensaciones que se anudaban en mi estómago al momento de llegar al universo de las bitácoras. Es cierto que con la distancia las cosas se ven diferentes, que algunos colores se diluyen y otros se resaltan, pero a veces pienso que la historia jamás será cabal, que apenas si uno puede pegar retazos tal y como han quedado en la memoria y por tanto no habrá nada más cierto que ellos mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo, ni entiendo, que por haber tenido la fortuna de saber acomodar, de vez en cuando, un conjunto de palabras con más o menos sentido, sea merecedor del cariño de tanta gente, no me explico, tampoco, cómo mucha gente también provocó que mi cariño se moviera a ritmos agitados y sin embargo todo eso está allí. Quizás las razones no se encuentren por ese camino, pero la magnitud de la generosidad con que se me ha tratado es tan grande que me obnubila como para comprender algo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es menor, ni se me ha escapado, el hecho de que en cada ocasión que algo realmente importante ocurría en mi vida, los comentarios hayan crecido al ritmo de los acontecimientos. Que cuando estuve mal y la tristeza me tapaba como una frazada en verano o cuando celebraba mi cumpleaños todos se daban cita como si se pusiesen de acuerdo. Es como si hubiese un montón de seres invisibles esperando para darme un abrazo que deciden corporizarse en el momento exacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé hablar del día del amigo de muchas formas diferentes; mencionarles, una vez más, a aquellos cuatro del principio del tiempo, nombrar a cada una de las personas que provocaron un eco en mí o contar de los encuentros y sus sensaciones. Pero preferí recordar aquel inicio porque siempre es bueno poner blanco sobre negro para que lo que vale la pena resalte como es debido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que tengan un muy Feliz Día, Amigos Míos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115341040737505549?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/07/amigos.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115319467953656686</guid><pubDate>Tue, 18 Jul 2006 03:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-07-18T00:51:19.906-03:00</atom:updated><title>Otra amiga, el mismo dolor</title><description>&lt;div align="justify"&gt;No me gusta. Estuve hablando de ella hace tan poco tiempo que todavía me dura en los oídos ese dolor con eco que suele provocar cuando aparece; hace poco tiempo..., y es que siempre suena a demasiado poco ese tiempo con ruido a vasos rotos que ocurre entre uno y otro de sus golpes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La muerte, esa visita indeseable, vuelve a amanecer y todos aquellos que la vemos salir, de lejos o de cerca, quedamos a la sombra de una tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual que Duda unos meses atrás, mi amiga Lununa tienen dolor de Padre, tristeza de ausencia y un exilio que atravesar al revés hasta poder abrazar a su familia. Y toda esa pena se me hace pegajosa y me acompaña a mí también. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En un rato estarás subiendo al avión con un equipaje tan pesado que apenas si podrás tenerte en pié, pesan esas valijas y no pueden despacharse, se llevan en un bolsillo y duelen adentro. Más que acomodarte, te tirás en un asiento deseando que el tiempo pase lo más rápido posible aunque en realidad quisieras que el avión tenga la magia de depositarte varios días atrás en ese país que se te hace tan lejano a veces y tan cercano otras. No querés estar al lado de la ventanilla, ¿para qué mirar ese océano cuya inmensidad te ha provocado tantos ahogos en los últimos años?. Te tapas los oídos y no sabes si preferís un silencio que te envuelva y te quite el alma un rato o un barullo que te distraiga, y andarás, entre uno y otro, sin prestarles importancia, acariciando recuerdos, casi tantos como penas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta ciudad te recibirá con un invierno que todavía no quiere florecer y, sin embargo, sé que a vos te resultará el más frío, mucho más que los puede dar tu hogar en Barcelona aunque allí nieve seguido y aquí apenas un copo sería noticia en los diarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez llegada, cargarás en el lomo a cuantos veas flaquear y llorarás todo lo que haga falta, pero sé que saldrás adelante porque esa siempre ha sido tu especialidad, ¿no?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo por lo pronto, encontraré el momento para darte un abrazo y decirte algo un poco menos triste que esto, o no diré nada y esperaré a que el abrazo sea por sí solo, buena compañía.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga &lt;a href="http://lununa.blogspot.com/"&gt;Lununa&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115319467953656686?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/07/otra-amiga-el-mismo-dolor.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115284675848315929</guid><pubDate>Fri, 14 Jul 2006 03:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-07-14T09:43:27.723-03:00</atom:updated><title>Mi niña y las fantasías</title><description>&lt;div align="justify"&gt;La capacidad de generar fantasía, de someterla y moldearla a gusto y, además, de poder disfrutarla en cada uno de esos universos que nos permite visitar, no es para cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fantasía, para el común de las personas es tan esquiva e indócil que se vuelve inasible como el viento entre los dedos. Precisamente, si de vientos se trata, la fantasía es un huracán que del mismo modo puede elevar como precipitar vertiginosamente hacia el suelo y sin embargo, a aquellos pocos que la saben caminar ni siquiera los despeina. Usualmente estos últimos son niños, como vos, y no sé bien por qué será, quizás se deba a que los años se acumulan en lugares que no deben y ensanchan de tal forma las caderas de la realidad y el sentido común que uno pierde la gracia de balancearse al compás y es arrastrado por ella en lugar de andarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sé por qué te explico todo esto, no creo que lo entiendas, y no porque las palabras se te hagan difíciles sino porque son cosas que corresponden a mundos tan pequeños y grises que ni siquiera podés imaginarlos, y está bien así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy un espectador privilegiado de tus dones de hada y es por eso que no dejo de mirarte con sorpresa y emoción, de disfrutar la soltura con que cabalgás esas fantasías tan tuyas y de envidiarte destejiendo sonrisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De tu mano aprendí, o lo estoy haciendo (es que mis huesos oxidados me han vuelto lento), que la vida no es un crucigrama en el que hay que encontrar un montón de definiciones que se atraviesan entre sí, ni un rompecabezas prediseñado que debemos armar, ni siquiera un secreto escondido que tenemos que descubrir. Nada de eso. La vida, como me la estás mostrando, es un conjunto de colores a los que hay que darles sentido, un juego de formas inexactas a las que cada uno amasará a su modo y que son apenas herramientas para construir lo que se nos ocurra, porque de ese modo estará bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida, vista con tus ojos, no puede, jamás, ser interpretada, debe ser vivida, jugada, sentida, propuesta, creada... y no importa si está prolija o desprolija mientras logremos hacerla nuestra. Interpretar la vida es como interpretar un lápiz en lugar de dibujar. Y no por nada lo que más te gusta es dibujar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me da gracia que justo vos temas de tanto en tanto a tus fantasías, que te despiertes envuelta por una indeseable pesadilla y corras hacia la cama de Mamá y Papá como tu mejor refugio, pero habrás de saber adorada hija mía que en ese, como en tantos otros momentos, el protegido seré siempre yo, bendito de tenerte siempre tan cerca de mío.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cotidianeidades&lt;/strong&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todas las mañanas, cuando te dejo en el jardín, repetimos la misma figura; un beso mío, uno tuyo y un abrazo largo y lleno. No sé, no puedo imaginar (será por aquellos de las fantasías y los viejos) qué significa eso para tu ser pequeñito, pero para mí no ha podido transformarse jamás en una costumbre, siempre es especial, tanto que mientras te miro recorrer el pasillo que lleva hasta tu sala sigo disfrutando de ese calorcito con el que me has dejado abrigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De más está decirte que deseo que seas feliz en tu Cumpleaños porque haré lo imposible para que lo seas durante toda la vida. Te quiero Pupé.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115284675848315929?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/07/mi-nia-y-las-fantasas.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115258644272179842</guid><pubDate>Tue, 11 Jul 2006 02:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-07-10T23:54:02.733-03:00</atom:updated><title>Tango</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Hoy estoy tango, de mesa de café y de cenicero lleno, con un poco de melancolía sin tristezas; empapado de miradas perdidas vaya a saber dónde y sueños que no se terminan de formar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy estoy de día nublado sin tormenta, de humedad, de caricias felinas, de caminar sin apuro mirando el suelo; estoy de cordón de la vereda y de calle empedrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy estoy tango, de medio vaso de vino tinto; con ganas de sentarme en un banco de piedra para mirar a la gente pasar sin que me importe nada más que el ritmo que imponen sus pasos; de colarme en Bonafide a sentir el aroma a café mezclado con chocolate, de comprar violetas en un semáforo o juntar las margaritas que crecen al costado de la vía. Estoy perfumado de pañuelo al cuello, de mirada con cejas levantadas y barbilla baja. Estoy con ganas de recordar secretos caducos y silbar de a ratos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy tango, así, sin más, con deseos de gritar en voz baja, de abrazar sin motivo y de estar sólo, cómplice de mi mismo, para disfrutar del “estar tango”.&lt;br /&gt;                       &lt;br /&gt;Hoy estoy tango y no estoy mal, pero no te lo puedo explicar, solamente si alguna vez, sin que te dieras cuenta, te agarró un día gris tan lleno de nubes que se peleaban entre ellas y tuviste la sensación de que eran humo; si te dieron ganas de apoyar la cabeza en un vidrio empañado y no se te ocurría pensar en nada, ni tampoco podías dejar de pensar; si el ayer se te vino encima sin porrazos ni caricias, si te pintó la soledad sin tristeza,  la melancolía como un abrazo del tiempo y aspirabas fuerte el olor a una tierra húmeda que no podés encontrar, entonces me vas a entender, porque vos también, alguna vez, estuviste tango, como yo.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115258644272179842?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/07/tango.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115206808951814486</guid><pubDate>Wed, 05 Jul 2006 02:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-07-04T23:54:49.530-03:00</atom:updated><title>Crónica de una frustración</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Ya podía sentir un cosquilleo constante desde la noche anterior, buscaba alguna excusa para distraerme pero nada me conformaba y me fui a dormir más temprano de lo acostumbrado para ver si de ese modo engañaba al tiempo. Surtió efecto por ser un jueves ya que la semana a esa altura se ha ocupado de acumular tanto sueño que para dormir sólo es necesario intentarlo, aunque cierto es que esa noche se demoró una vuelta más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana del viernes terminó por despertar a toda la ansiedad de la que podía disponer, y no era poca; el horario resultaba un tanto incómodo porque tenía tres horas entre la llegada a la oficina, entre bocinazos sin razón y sacudidas al volante, y la hora de comienzo del partido. En ese tiempo caminé más de lo que nunca lo he hecho, subí y bajé la escalera que une los dos pisos de la empresa varias veces y fumé excesivamente en los escondrijos de servicio donde no se puede pero se permite. En vano intenté trabajar, no había ningún espacio para que la más mínima concentración me perteneciera. Nalbandián perdió en la tercera ronda de Wimbledon como si fuese un anuncio de un mal día y, aunque en otro momento me hubiera molestado por ello, no me importó en lo más mínimo. Abría y cerraba páginas de Internet para saber la formación del equipo y miraba las publicidades más emotivas para alimentar, innecesariamente, un día cargado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En invierno yo tengo frío por obligación, varias veces las mañanas me descubren restregando mis manos congeladas para darles calor, lo mismo sucede con el sueño, mi cuerpo y mi conciente corren a diferentes velocidades y aún cuando el despertador me hace mover desde horas despreciables, yo mantengo los ojos pequeñitos y me muevo en piloto automático casi hasta que el mediodía dé la verdadera hora de largada. Ese viernes nada de ello ocurrió, ni frío, ni sueño, ni nada que fuera diferente a la nerviosa espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el partido apenas si duré sentado, me levantaba, caminaba alrededor del televisor y puteaba al árbitro (cuya nacionalidad alemana jamás estuvo encubierta) como una constante. Golpeaba puertas y ventanas y lamenté, en el final de la primera mitad, no haber podido plasmar en el resultado una superioridad futbolística notoria, aunque no excesiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el entretiempo preparé dos termos de mate y apenas empezada la segunda parte grité casi hasta la afonía el esperado gol de Ayala. A partir de allí todo fue sufrimiento, la cancha se volvió un tobogán en contra que el árbitro Lubos (hijo de mil putas) parecía levantar para que la pendiente fuera insostenible… y lo fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los últimos momentos trajeron alguna esperanza, volvieron a mostrar a mi equipo mejor, pero no alcanzó. Después fue sufrir los penales como las balas de una ametralladora que pegaban siempre en el pecho ignorando el afán de resistir, solo quedó espacio para la tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El final mostró las dos caras que en ese momento yo mismo tenía. El llanto de unos y la bronca peleadora de otros. Ambas cosas hubiese querido hacer si tenía la oportunidad. Hay ocasiones en que ser buenos perdedores es la más cínica de las mentiras y no hay necesidad de forzarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encerré en la oficina intentando que esa burbuja imaginaria tuviese algún componente amnésico y recién salí cuando la resignación incompleta llamó a mi puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo, por viejo y sabio, se llevará toda la mugre acumulada en el fondo y me habrá dejado uno de esos días que por haber sido vividos tan pasionalmente formará parte del alhajero de las anécdotas a contar, como ahora. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115206808951814486?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/07/crnica-de-una-frustracin.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115163570708953834</guid><pubDate>Fri, 30 Jun 2006 02:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-29T23:49:12.183-03:00</atom:updated><title>Una nueva historia</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Sueño con caballeros vestidos con túnicas celestes que lustran sus zapatos con la gloria que millones no han podido ver jamás, su inmortalidad está al alcance de un grito que de tan apisonado es capaz de explotar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que una multitud se junta para descubrir a un Circo Romano que abandonó sus ruinas para que los gladiadores puedan saludar a un nuevo César. Su fortaleza es tan inacabable que en sus piernas esconden a todos aquellos que apenas si pueden caminar y se nutren de ellos ganando fuerzas con su peso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el desembarco en Normandía cambia por uno nuevo en Berlín con el mismo gigante desplomado; que la guerra deja de tener muertos y forja reyes populares; que los filósofos griegos ensayan nuevas alegorías para explicar que el cielo está tan cerca de las matas de un césped recién cortado y como no encuentran palabras se quitan la ropa para correr detrás de ese pequeño mundo que gira y es a la vez centro de un universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que la cordillera de los Andes se ha cruzado al revés y los indios de mandíbula dura y corazón grande plantan bandera en el viejo continente para informarles que han sido conquistados; y que una revolución sin víctimas ni dictadores ha triunfado por sobre una democracia de cartón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya ven, en mis sueños la historia ha cambiado sus páginas de papel amarillo por unas nuevas que apenas si duran noventa minutos antes de que la tierra vuelva a tomar el ritmo que la costumbre le ha impuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(((pero tengo un cagazo que ni les cuento)))&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115163570708953834?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/06/una-nueva-historia.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115094376891249739</guid><pubDate>Thu, 22 Jun 2006 02:28:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-21T23:36:08.926-03:00</atom:updated><title>Melancolía futbolera</title><description>&lt;div align="justify"&gt;A veces siento que la vida se vuelve escurridiza y se empeña en eludirme, como si fuese el chiquilín Messi, dejándome de espaldas sin saber lo que ha pasado. En otras ocasiones me parece que esa misma vida se pasa tan veloz como Saviola, que no me doy cuenta cuándo ni cómo pero que todo ha ocurrido antes de que yo tome conciencia del lugar en que me encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por momentos parezco un monigote sometido a las burlas de una pisada de Riquelme o de un caño de Tevez sin que pueda hacer nada para revertirlo; los intentos de esperar lo que viene se vuelven vanos porque siempre sucede lo que no tenía previsto, lo que no alcanzo a entender desde una absoluta ingenuidad mal concebida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gana la fatiga y la desesperanza mientras las ilusiones son vulneradas repetida e incansablemente como si allí delante estuviese Crespo esperando para deshonrarme sin más mérito (ni menos) que el de ocupar el lugar correcto en el momento indicado (cosa que muy pocas veces he logrado en tantísimos años). Esa misma desesperación me ocurre toda vez que busco revancha, que intento ser incisivo y punzante buscando un éxito de cualquier color que nunca alcanzo a imaginar porque la realidad lo rechaza con la misma seguridad implacable del Ratón Ayala enviándolos tan lejos que ya no parece que puedan pensarse nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierta vez creí estar cerca de llegar a alguna meta, los logros se paseaban a mi lado contoneándose seductores como una delicada mujer a la que casi podía acariciar, pero siempre hubo un manotazo que los borró de un golpe y todo se me vino en contra como si el Pato Abbondanzzieri acabara de sacar un contraataque preciso para vulnerarme una vez más. Entonces me envuelve la impotencia y empiezo a pensar que no sólo ya no estaré ahí, sino que ni siquiera podré mirar por el ojo de la cerradura para ver cómo es; en esos momentos cualquier suspiro encontrtado simula ser un tornado que quiere hacerme caer como si los malos vientos estuvieran capitaneados por la furia constante de Juampi Sorín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nunca he perdido la fe, todo vuelve a empezar cada vez y mantengo el tesón de un equipo chico que no deja de soñar en que un día hará ese gol magnífico que lo saque de zapatero.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115094376891249739?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/06/melancola-futbolera.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-115021876928104618</guid><pubDate>Tue, 13 Jun 2006 17:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-13T14:12:49.300-03:00</atom:updated><title>El peor miedo</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Mientras el sol de final de primavera se metía por un pequeño ventiluz lleno de tierra ubicado en lo más alto de su habitación del centro de Zagreb, el joven Slobodan, todavía dormido, daba vueltas en la cama como si ella estuviese llena de serpientes. De a ratos balbuceaba palabras sin sentido y un sudor frío le poblaba la frente deslizándose entre su cuerpo como si fuera un puñal. Estaba soñando con aquella vieja guerra que le había robado la niñez y nunca se terminaba de ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que esto ocurría, el pequeño croata andaba toda la mañana con un temblor en las piernas que lo hacía caminar a tientas sosteniéndose por las paredes de su casa. Su hogar, como tantos otros en su país, reflejaba las marcas de tantos y tantos bombardeos y en esas mañana de miedo residual, de monstruos nocturnos sin final, esas huellas parecían hacerse tan grandes que Slobodan tenía miedo de caer dentro de ellos y nunca más salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante las tardes que seguían a esos tortuosos amaneceres, el miedo languidecía pero nunca llegaba a desaparecer, por eso en las noches la visita de Morfeo se demoraba casi tanto como la llegada de los primeros rayos del día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche, en su vieja casa de Zagreb y sin más compañía que su propia soledad, el joven Slobodan se sentó a ver el primer partido de su selección en el mundial de fútbol. Cuando terminó de escuchar la formación del equipo de Brasil, su rival de turno, apagó el televisor y se fue a dormir temprano; sus fantasmas le resultaban un mejor refugio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-115021876928104618?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/06/el-peor-miedo.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114964568284472409</guid><pubDate>Wed, 07 Jun 2006 01:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-06T23:01:22.870-03:00</atom:updated><title>Historias de mundial I</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Hay palabras cuya definición es tan inexistente que no sólo no pueden encontrarse en complejos y vastos diccionarios sino que tampoco es posible explicarse el verdadero significado que tienen o lo que representan, provocan o contagian.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se nutren de las circunstancias que las rodean, del tono de voz y de cada una de las fibras del estómago que mueven al ser utilizadas; mutan de acuerdo a quien vayan dirigidas, a la respuesta esperada, a las miradas que la contienen y hasta al sentimiento que provocan o al del que nacen, que a veces es el mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Carajo&lt;/em&gt; es una de ellas, y vaya si la Real Academia se ha esforzado en darle su sitio que la da vuelta de una y otra forma, que la desarma y la compone de mil maneras para poderla encontrar y ni aún así lo ha logrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pareciera que tuviera color, un color de esos extraños que cambia de nombre según quien lo alcanza a ver y que está tan virgen de definiciones que se presta a que cualquiera le clave su bandera creyendo ser el primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con &lt;em&gt;carajo&lt;/em&gt;, se insulta y se ensalza, se desdeña y se valora, se afirma y se niega y todo eso está más o menos contemplado en las acepciones, pero esa palabrita representa mucho más; es como si le prestara un megáfono a aquello que queremos decir para que suene más fuerte, es una invitación, un abrazo, un puño apretado y una fuerza corriendo por canales imaginarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O podría figurarse como una regla ortográfica más con la que se puede reemplazar un signo de admiración, un acento o un punto final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero que va, estoy intentando definir algo que ni los que saben han podido hacer y tan sólo para que entiendan que cuando en el mes de mundial que viene se me escuche gritar hasta quedarme disfónico ¡&lt;strong&gt;&lt;em&gt;VAMOS ARGENTINA, CARAJO&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;! puedan comprender que en ese grito va el alma, como cada vez que esa palabra se mete en las expresiones a viva voz. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114964568284472409?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/06/historias-de-mundial-i.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114826816464394080</guid><pubDate>Mon, 22 May 2006 03:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-22T00:22:44.686-03:00</atom:updated><title>Sueños e Insomnios</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Manejaba mi auto hacia el trabajo atravesando la ciudad por la avenida Juan B Justo como lo hago todos los días; la radio hace rato que dejó de funcionar así que no me queda más que cantar, cuando tengo ganas de escuchar algo de música o disimular el ruido de bocinas que se mezclan con mi escape roto; de todos modos nadie va a tener mejor predisposición a escucharme que yo mismo, ni nadie tampoco será más tolerante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana, sin razón aparente, se me pegó una melodía que estuve cantando o tarareando hasta un buen rato después de haber llegado al trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“I believe the children are our future&lt;br /&gt;Teach them well and let them lead the way&lt;br /&gt;Show them all the beauty they possess inside&lt;br /&gt;Give them a sense of pride to make it easier&lt;br /&gt;Let the children's laughter remind us how we used to be…”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer recuerdo que tengo de ella fue un mimo que le leí en un comentario de otra página, dijo algo así como que tenía el don de transformar los sentimientos en palabras y realmente es lo que quisiera hacer con éste relato. Ese gesto de cariño me llevó hasta su página, un poco por curiosidad y otro por agradecimiento, por esos tiempos ella tenía publicada una pequeña foto suya y no pude evitar detenerme en una sonrisa tan radiante que hipnotizaba. Había pasado la mitad del año 2004, mi primer año en éste universo de blogs y, a partir de allí, anduvimos mezclados entre comentarios y mails hasta fin de año. Recuerdo que en algún momento me contó su profundo deseo de ser mamá, pero también me dijo que tenía miedos e incertidumbres porque creía estar grande para eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de Navidad, aunque era una fiesta a la cual ella no veneraba, recibió un mail mío en el que le deseaba profundamente que ese sueño, ese deseo, se convirtiera en realidad. Y así fue, varios meses más tarde, esa mujer cuya sonrisa no puede dejar de admirarse, me escribió contando que su panza y ella misma, tenían más vida que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el año pasado sentí que el futuro se me venía encima como si fuera una tormenta, ella me volvió a escribir contando que su novio estaba encarando un proyecto en el que yo podía ser partícipe, fue una especie de presentación porque detrás de ese mail llegó otro del novio en el que decía que él, por sobre todas las cosas necesitaba un buen tipo para darle una mano. Por esas épocas recibí cantidades de gestos de cariño pero ese fue uno de los que más me conmovió. Una mujer a la que apenas había visto un par de veces confiaba en mí a tal punto de que pudo transmitir esa confianza a su pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos juntamos varias veces con ese hombre que es capaz de caminar por el humo de los sahumerios que decoran su casa cuando se atreve a imaginar la concreción de sus proyectos y, si bien los tiempos y las urgencias no nos permitieron encararlo, me quedó un agradable sabor de esos que sólo se consiguen cuando se está con gente a la que vale la pena querer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no había dejado de cantar la canción todavía cuando recibí un mensaje de texto en el celular que decía que el niño finalmente había llegado, tan fuerte como el apodo del padre sugiere y tan bello como la sonrisa de su mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no dejé de cantarla hasta un par de días más tarde cuando estaba volviendo a mi casa, nuevamente por Juan B Justo, después de haberlos visto a los tres en el sanatorio tan juntos y tan felices como puede imaginarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://todolosolido.com.ar/weblog/"&gt;Ylek &lt;/a&gt;y &lt;a href="http://gattaca.com.ar/weblog/"&gt;Hightoro &lt;/a&gt;fueron mamá y papá. Y mientras ellos no pueden dormir, yo les robo un poco de su alegría para seguir cantando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114826816464394080?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/05/sueos-e-insomnios.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114783524996901087</guid><pubDate>Wed, 17 May 2006 02:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-17T00:07:30.006-03:00</atom:updated><title>Deshacer desechos</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Tiempo atrás encontré un relato en el que se contaba una historia reversible; reversible igual que esas camperas grandes que uno puede dar vuelta para sentir que se ha puesto algo diferente y que nos permiten esa rareza de estrenar dos veces lo mismo, con el cuello estirado y la sonrisa que eso supone, además de la mirada siempre atenta para ver las reacciones de los demás ante nuestra novedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan potente me pareció el formato con que se contaba la historia, que me alejé del relato (mal hecho) y me puse a fantasear con una persona que quisiera deshacer la incomodidad de su vida, buscar segundas oportunidades en un pasado inexpugnable para poder cambiar un presente desagradable o al menos volver a empezar, aún a riesgo de cometer los mismos errores. Inmediatamente me puse a escribir algunos pensamientos sueltos de ese hombre y desde ese momento convivo con la idea de que ese personaje y esa historia, se verían muy cómodos en un cuento. El cuento forma parte de las tantas historias que se encuentran sentadas en las sillitas de mi imaginación esperando un turno que parece nunca llegar, pero éstas fueron aquellas frases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No, no hay forma. He rememorado cada uno de los pasos dados en los últimos tiempos, con el sumo cuidado de poner pié con talón y talón con pié y aún así, no he podido retroceder un paso. A pesar de ello a veces siento que he estado retrocediendo toda la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la brisa inexistente de un día calmo acariciaba mi rostro violentamente, he dejado caer recuerdos como si fueran las cuentas de un rosario; traté de ponerles un hilo y acomodarlos según el número en que iban saliendo, irremediablemente lo más nuevo sale primero, se ve que es el que quiere huir más rápido. Pero no hay nada que pare esta caída. Si me pongo de espaldas sólo lograré romper mi columna o mirar el cielo. El suicidio de una u otra forma llegará a destino cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando sentado a la vera del río, manchado de barro hasta la nariz, me he quitado toda la ropa y me la puse al revés incluso mis tremendos zapatones de cuero con el dolor de pies que ello me ha causado, cuando me acerqué hasta un lugar, donde el agua no era marrón, para contemplar mi reflejo rejuvenecido, he encontrado tan sólo un hombre ridículo, por cierto, a él la ropa tampoco le quedaba bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente decidí hablar hacia atrás, ya no solo concatenando las palabras al revés, también las letras. Seis meses después hablaba de corrido, me pavoneaba entre la gente mostrando mis habilidades, pero todavía nadie había conseguido entenderme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He buscado la fuente de la juventud desde que mis años mozos no la necesitaban, la he buscado hasta dentro de mis bolsillos agujereados y todo el tiempo me he ahogado en lo poco de agua que ha entrado en mi palma haciendo huequito.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autora de &lt;a href="http://yonosoy.blogspot.com/2006/02/un-final-para-empezar.html"&gt;"un final para empezar"&lt;/a&gt;, el post al que hice referencia al principio, es &lt;a href="http://yonosoy.blogspot.com/"&gt;Microcosmos&lt;/a&gt;, una mujer cuyos deliciosos escritos siempre guardan la sorpresa de ser diferentes en forma y contenido a lo que fueron los anteriores.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114783524996901087?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/05/deshacer-desechos.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114732260865076125</guid><pubDate>Thu, 11 May 2006 04:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-11T01:43:28.666-03:00</atom:updated><title>Olvidos y penas</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Nunca fui demasiado bueno para las fechas; qué extraño es ese juego que hace la memoria, de mantener grabadas ciertas sensaciones o vivencias que a la luz de una vida parecen triviales, mientras que nos quita sigilosamente de un bolsillo, recuerdos tanto más importantes para nosotros desde cualquier óptica que se los mire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mis olvidos han transcurrido enormes cantidades de cumpleaños perdidos y he dejado para un mañana que nunca llegó, tantas cosas que pude haber hecho en ese hoy que parece eterno pero que suele terminarse un segundo después de pensarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, se cumplió un nuevo aniversario desde que mi abuela se cansó de agitar la varita y se fue a un país en el que la magia sea una cosa común y no le pertenezca a ella sola. Ciertamente, si es que hubo seres mágicos en ésta tierra, mi abuela Carmen fue uno de ellos, pero no como los de los cuentos que siempre suenan irreales, no, ella fue un hada de pelo gris y rodete, de palabras duras y mirada dulce, de pastas amasadas y estofado tan tierno como la manteca. Mi abuela fue un hada de esas que se podían tocar y daban ganas de hacerlo, que nunca necesitó volar y si le hacía falta bajaba con la puteada justa al que se estaba pasando de vueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ese aniversario se me pasó, como tantos otros; por cierto que ya me he acostumbrado a mis olvidos pero me dio pena leer el comentario que dejó mi vieja ayer, seguramente buscando refugio o consuelo en su hijo mayor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“hoy es 10 de mayo y como hace siete años estoy muy triste y sigo extrañando, estuve en Bragado pero, no se por qué, extravié la llave de la bóveda y las flores las tuve que poner una a una en la puerta; querrá eso decirme algo”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Un día, hace tantísimos años atrás, tuve ganas de escribirle un poema a mi abuela, una vez que lo hice y sin decírselo casi a nadie, lo pasé en limpio y se lo llevé a su pueblo; cuando se lo di, le pedí que no se lo mostrara a nadie y ella, ocultando como siempre su emoción, aceptó y lo guardó en alguno de sus lugares secretos. De vez en cuando, cuando yo iba de visita, lo sacaba y me lo mostraba, quizás como único escape a esa condena de silencios a que la había sometido. Por cada uno de esos momentos de complicidad yo supe que en ese papel le había regalado una gota de felicidad que no podría haberle ofrecido de otra forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El secreto, como se entenderá, fue cumplido tan fielmente, que cuando mi vieja encontró el papel revisando esa casa que había quedado vacía, no lo podía creer. Como mi Mamá no es una persona a la que los secretos le queden cómodo, a las pocas horas, lo habían leído mis hermanas, tías, amigas y hasta probablemente el chofer del siguiente taxi que se tomó. Y cada vez que lo mostraba se emocionaba más y más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso hubiera querido acordarme, porque sé que a ella le hubiese hecho bien. Ella, que todavía anda triste buscando a su madre en una bóveda fría, mientras que la vieja de rodete gris, jamás ha dejado de estar al lado nuestro con la magia de siempre (quizás eso, vieja querida, es lo que esa llave perdida quería decir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos años atrás, con esa humedad de ojos que parece pesar, escribí &lt;a href="http://www.faivelyoung.blogspot.com/2004_05_10_faivelyoung_archive.html"&gt;éste primer post&lt;/a&gt; para ella, en donde se puede leer el poema del que hablo más arriba. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114732260865076125?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/05/olvidos-y-penas.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114662712738466007</guid><pubDate>Wed, 03 May 2006 03:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-03T00:32:07.400-03:00</atom:updated><title>Hacés bien...</title><description>&lt;div align="justify"&gt;A veces pienso que, con más de dos años de experiencia en éste mundo de personas escondidas detrás de un montón de letras, todavía me quedan muchas materias por aprender. En otras ocasiones siento que no he entendido nada desde el primer día y tampoco sé por qué me preocupo tanto si ni siquiera he terminado de comprender ese mundo de rostros visibles que transito a diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que el suicidio, aunque sea virtual, no deja de provocar el lamento permanente de la ausencia; que la desaparición, como un nombre y un conjunto de historias, provoca tristeza de final y mucha angustia de panza vacía por un mañana diferente y para nada deseado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Temblando de miedo nos hacemos gigantes delante de nuestros hijos para cubrirlos de cualquier cosa que los pueda dañar, y mientras el corazón se hace pequeñito y las tripas se enroscan como nunca antes somos capaces de recibir cualquier golpe en lugar de ellos. Una madre se desarma de dolor en un parto pero no ceja en su esfuerzo por provocar el nacimiento, el sufrimiento a veces vale la pena por más que huyamos de él permanentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún cuando muchas veces he sentido que así es, no me parece justo hacerles llevar a mis hijas el peso de mi propia realización, pero estoy absolutamente seguro de que sin ellas no podría pensar en realizarme porque ni siquiera sería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso te entiendo &lt;a href="http://despabilate.blogspot.com/"&gt;Gaya&lt;/a&gt;. Un capitán puede cambiar el rumbo si así lo considera necesario, escaparle a una tormenta que se eleva amenazante y hasta descansar en un puerto hasta que los vientos soplen con benevolencia. Pero el capitán nunca puede poner en riesgo el barco, porque dentro de él se encuentra la tripulación que es su bien más preciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis ausencias, o presencias de chaparrones, no me permiten ni siquiera imaginar qué es lo que ha pasado, pero, con la pena que me provocó tu despedida, creo que hacés bien en resguardar tu mayor tesoro. Que quien quiera que sea se adjudique sus pequeños triunfos, tu mayor triunfo será que ellas estén bien y ya te amañarás para que el resto de la gente que bien te quiere pueda seguir disfrutando de las estelas de tu navegar. O volverás mañana, si es que el horizonte vuelve a resultar prometedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te mando un abrazo de amigo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114662712738466007?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/05/hacs-bien.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114559044248428557</guid><pubDate>Fri, 21 Apr 2006 03:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-04-21T00:39:36.866-03:00</atom:updated><title>El dolor de una amiga</title><description>&lt;center&gt;&lt;em&gt;“Después cambié de empleo y perdí de vista a Clarisa hasta un par de décadas más tarde, en que volvimos a encontrarnos y pudimos restablecer la amistad hasta el día de hoy, sin hacer mayor caso de los obstáculos que se nos interpusieron, inclusive el de su muerte, que vino a sembrar cierto desorden en la buena comunicación”&lt;/em&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A veces ocurren cosas que se nos presentan en el momento adecuado como si fueran el decorado de un camino que está esperando nuestro paso y las circunstancias que nos acompañan. Accidentes, llamados, personas o, tan sencillamente, frases como la que cuelga arriba del post, pasarían de largo un día cualquiera, y, sin embargo, hay un instante exacto en que resultan como un chasquido de dedos que las transforma en inmortales o, al menos, les da un sitio largo en nuestra memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaba tres o cuatro cuentos de Eva Luna cuando Clarisa apareció ante mis ojos con su historia que parecía tomar retazos de tantas abuelas y, mientras saltaba entre sus momentos de magia con olor a pueblo, caí en esa frase que me obligó a detenerme para volverla a leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no estaba pensando en la protagonista del cuento sino en mi amiga &lt;a href="http://www.dudadesnuda.blogspot.com/"&gt;Duda Desnuda&lt;/a&gt;, en su dolor de adiós y su tristeza de agonías y en ese tránsito lascerante que resulta de despedir a un padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me detuve en esa comunicación eterna que señala la autora (Isabel Allende), donde la muerte tan sólo representa un ruido extraño que la dificulta, pero que jamás la interrumpe...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me ocurre que &lt;strong&gt;la comunicación entre las personas se forja con un sentimiento, nace a través de él y no sólo se materializa en palabras sino en infinidad de hechos anexos, omnipresentes, a los que ninguna distancia puede derrotar mientras ese sentir se mantenga igual de fuerte.&lt;/strong&gt; Así, dos personas se encuentran después de que la vida les hizo un largo paréntesis y ocurre que se sienten igual de cerca que tantos años atrás. Los unen los recuerdos, es cierto, pero más importante que eso, los une un cariño que nunca pudo sucumbir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O como recordó el Negro que Ella suele decir, “&lt;em&gt;no se van, tan sólo toman distancia&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo el dolor de la despedida, a lo que siempre fue, es tan fuerte, tan de carne sin piel, que nada de todo esto resulta el más mínimo consuelo; entonces, a quien ha sabido sembrar el cariño por torrentes, le sobran hombros que quieren enjugar las lágrimas de un dolor que se hace propio. O al menos, hacerle compañía, como yo con este poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte abrazo, Duda querida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114559044248428557?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/04/el-dolor-de-una-amiga.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114420492530777910</guid><pubDate>Wed, 05 Apr 2006 02:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-04-04T23:42:05.323-03:00</atom:updated><title>Cuestión de peso</title><description>&lt;div align="justify"&gt;El día había llegado a su final y, a pesar de haber realizado múltiples actividades, yo sentía que ni siquiera me había podido sacar las lagañas de los ojos. A veces me provoca un dejo de melancolía que los días ocurran así, tan veloces que uno ni siquiera puede recordarlos porque no encuentra nada que merezca ser destacado en esas veinticuatro horas casi ausentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche estaba parado frente al espejo del baño, sin nada más encima que mis calzones, hurgueteando entre mis rastros de vejez; movía mis cabellos hacia un lado y hacia el otro para ver cómo mi frente se iba a extendiendo hacia lugares que antes no abarcaba, contaba los pelos de mi barba que osaron ponerse blancos y recorría, con la palma de ambas manos, la forma redondeada de mi panza como si fuese una mujer embarazada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algún momento bajé la mirada hacia el suelo y observé la vieja balanza que siempre espía por detrás de la puerta; para mí es casi una desconocida, una molestia a la que siempre he ignorado porque el resultado de pesarme era siempre igual. Pero ésta vez cedí a la tentación y me trepé a ella después de mucho tiempo de no hacerlo. Había tres o cuatro kilos nuevos, tan desconocidos que hasta tuve la impresión de que la balanza me miraba sobradora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un rato más tarde me fui a dormir pensando en esa novedad a la que no estaba acostumbrado pero sin que me preocupara más de lo que me llamaba la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormí profundamente, y cuando eso sucede mi imaginación inconsciente desata sus colores más profundos; entonces soñé historias completas, tan llenas, que al despertar no pude evitar dar un par de vueltas más para volver a recorrer la historia. Unos minutos más tarde, ya levantado, las aventuras soñadas se deshicieron en mi memoria como la miga de un pan viejo entre los dedos y me fui a duchar para empezar el día nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pasé por la balanza, recordé el juego de la noche anterior y me subí instintivamente a ella como si así lo hiciese a diario. Extrañamente, el resultado volvió a variar, era exactamente un kilo menor que antes de dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el agua caía por mi cuerpo llevándose el jabón, pensaba en la rareza de la balanza oscilante, en los sueños y entonces concluí que esa noche había utilizado un kilo de sueños que guardaba adentro mío. Levanté la cara hacia la ducha llenándome la boca de agua y, mientras la sacaba haciendo chorrito como si fuese una fuente, pensé que quizás los días no transcurren sin razón, que en el peor de los casos se encargan de llenarnos de sueños, gramo por gramo para que a la noche se liberen en todo su esplendor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quizás no, tal vez haya una explicación científica para ese kilo que se perdió, tan absolutamente racional que de poco me importa. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114420492530777910?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/04/cuestin-de-peso.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114317543557587222</guid><pubDate>Fri, 24 Mar 2006 04:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-03-24T14:12:46.630-03:00</atom:updated><title>24 de Marzo</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Cuando, en 1983, volvió la democracia con sus dudas y pompas, pero con el deseo de hacerla eterna, yo era un adolescente que se sumaba a aquel grito de “&lt;strong&gt;Nunca Más&lt;/strong&gt;” mientras que día a día mi estómago se revolvía ante cada velo que se descubría acerca de lo que había pasado en esos siete años de muerte y tortura. Hacían falta muchas voces como para que ese grito se oiga tan fuerte que ensordeciera a esos asesinos cuya alma estaba ya de por sí, sorda de humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, al enterarme de éste nuevo feriado y su más que justo recuerdo, tuve sensaciones extrañas y encontradas. Me pareció que si la historia se empezaba a contar desde ese día tan vil, cuyo recuerdo provoca que la sangre se detenga por un instante, pocos iban a entender qué fue realmente lo que había ocurrido. La historia es un conjunto de sucesos encadenados que, muy difícilmente puedan ser abarcados en el recuerdo de un día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí que de esa forma se le ofrecía un inmerecido manto de piedad u olvido a tantas desgracias (y tantos desgraciados) anteriores que posibilitó que el morbo y el desprecio por la vida alcanzara su grado más alto en esos despreciables años que corrieron entre 1976 y 1983.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pareció que el cuento se iba a contar desde la mitad, desde su peor mitad es cierto, pero que hacía que la historia se viera con un emparchado ojo de pirata. Recordé, que con apenas seis años mi vida estuvo amenazada, al punto de abandonar ésta ciudad por unos meses, tan sólo por ser hijo de un funcionario de una empresa multinacional y recordé más cosas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de ese 24 de Marzo había gente que desaparecía por el accionar de la nefasta Alianza Anticomunista Argentina (triple A) bajo el comando de López Rega; atentados acababan con la vida de chicos por esas cosas del “daño colateral” y los jefes montoneros se repartían la plata de los secuestros. Hubo un día en que Ezeiza se convirtió en un campo de batalla en donde las balas rozaban las cabezas de la muchedumbre que había ido a festejar el regreso de su líder mientras que varios años atrás una Plaza de Mayo llena de gente era bombardeada por el vomitivo Almirante Isaac Rojas. Todavía antes se escuchó la frase bestial de “&lt;em&gt;por cada uno de los nuestros caerán cinco de ellos&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso recordaba, entre tantas cosas más que sucedieron en una mitad de siglo despreciable de mi patria, y temía el olvido de un pasado completo de ausencias; pero me encontré con &lt;a href="http://conelalma.blogspot.com/2006/03/blog-post_23.html"&gt;el relato de Artemisa&lt;/a&gt; y entonces me quedé frío, acomodando el hueco que se me había formado en el estómago al leerlo y entendí que &lt;strong&gt;es muy diferente vivir la historia que sufrirla&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le digo, nuevamente, “&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Nunca Más&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;”, al odio y a la muerte, al tiempo que ofrezco mi desprecio más absoluto a todos los que se crean capaces de proponerla; y entiendo que está bien elegir la fecha en que lo peor comenzó aunque insista en no olvidar que todo lo anterior era suficientemente malo (&lt;em&gt;lo cual jamás debe ser usado como justificación de lo injustificable&lt;/em&gt;). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114317543557587222?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/03/24-de-marzo.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-11303651.post-114266282144281844</guid><pubDate>Sat, 18 Mar 2006 06:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-03-29T23:46:02.016-03:00</atom:updated><title>A mi hija (un año después)</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Si subiera a un avión mágico que me hiciese viajar a través de tiempo hasta poder ofrecerle un pañuelo al mocoso de nariz sucia que tu papá fue hace mucho, me encontraría con vos en un montón de cosas; tus polleras cuadriculadas del cole se habrían transformado en pantaloncitos cortos de color gris y el pelo se vería más corto (en eso tu abuelo era intransigente) y un poco más oscuro, pero el resto, gestos, rasgos físicos, corridas y trepadas, eran muy parecidos a los tuyos. Sos como un espejo en el que desaparecen las arrugas y la panza como por arte de magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También creía en la magia, me gustaban las historias y los cuentos igual que a vos; hadas y duendes, princesas y caballeros, ogros y brujas paseaban en relatos como si fuese el trencito de la plaza y, si bien Barbie todavía no había descubierto su vocación por la actuación, las mismas historias eran interpretadas por otros personajes. La madrastra de Cenicienta, la reina de Blancanieves y las brujas de Hansel y Grettel o la Bella Durmiente, eran igual de malas que como son ahora (esas nunca cambian ¿viste?) y siempre había príncipes valientes que al final corregían toda la historia para que saliera bien. El genio de Aladdin (en mi época se llamaba Aladino nomás) salía de su botella para conceder tres deseos y a cambio de Floricienta, que todavía no había nacido, tenía a Jacinta Pichimahuida para preocuparme por las desventuras de los chicos de la tele.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras te lo cuento me da la impresión de que nada hubiera cambiado, y hasta me sonrío como si lo estuviera volviendo a vivir. Todo se arreglaba siempre, y eso estaba bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no puede evitarse, con el tiempo fui creciendo y, vaya a saber por qué, empecé a ver que los finales no siempre son de comer perdices, había brujos y ogros por todos lados y la mayoría de las veces salían ganando;  los policías eran, a veces, los malos y se llevaban a los buenos y la mentira resultaba tener más defensores que la verdad mientras que a nadie le crecía la nariz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creas que me dejé convencer, en el fondo siempre guardo un poco de aquellas ilusiones de chico, pero comencé a pensar que alguna vez, en tiempos que nadie sabe, los personajes de los cuentos habían perdido la guerra y desaparecieron con su magia. De a poco dejé de creer en las hadas, en sus varitas mágicas y en su polvo de estrellas. Y como le pasó a Campanita, perdí la fuerza para volar, o para soñar que es lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De a ratos insistía y buscaba caballos alados por algún lugar, pero al final solo encontraba abono para las macetas; la ilusión la entendía como un juego y lo jugaba sabiendo que terminaba siempre al final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hace siete años me clavaste por primera vez tus ojos negros de mirada profunda fue como si me sacudieras el alma, te transformaste en una realidad diferente, en un par de anteojos desde donde se ve lo que se había olvidado y entonces, calabazas, ratones y neblina se convirtieron en el sueño más maravilloso que jamás había tenido. Descubrí que la magia se esconde entre pañales y mamaderas,  que lo diminuto se hace inmenso con una sonrisa, que el amor realmente no tiene límite alguno y que sobran “por qués” en un mundo que no tiene demasiado tiempo de preguntárselos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, que coleccionás en tu boca más agujeros que dientes (mientras el Ratón Perez está por ir a la quiebra), disfruto cada día como el de una novela en la que todo resulta posible, en donde las palabras vuelven a ser mágicas y es bueno blandir espadas ante el fuego de tristeza de los dragones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace siete años descubrí que aunque el mundo haya sido invadido por brujas victoriosas, las hadas todavía siguen naciendo y con ellas la esperanza de otro color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no he encontrado la boletería para comprar los pasajes de ese avión que me lleve a la niñez, uso un disfraz de Papá, para jugar con vos, pero ya sabés, que no es más que otro personaje de nuestro cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Que tengas un Feliz Cumpleaños, hermosísima hija mía.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.castpost.com/Lib/playm1.php?filename=A mi hija II.mp3&amp;url=http://faivel.castpost.com/" width="250" height="40" frameborder="0" scrolling=No&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br&gt;Powered by &lt;a href='http://www.castpost.com'&gt;Castpost&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11303651-114266282144281844?l=migajasenelfondo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://migajasenelfondo.blogspot.com/2006/03/mi-hija-un-ao-despus.html</link><author>noreply@blogger.com (Faivel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item></channel></rss>